Según el artículo extraído de Daniel Gil Pérez podemos destacar la importancia de las inversiones en educación y, muy particularmente, en educación científica y tecnológica, viene siendo considerada, desde hace décadas, como un capítulo prioritario para hacer posible el desarrollo de un país.
Parece, pues, que sí hay razones para un serio esfuerzo de revisión del papel de la educación en el desarrollo actual. Una primera idea gira en torno a la necesidad de abrir los currículos a las transformaciones científico-tecnológicas. Se preconiza dicha apertura como algo que puede revolucionar profunda y positivamente la educación, contribuyendo a incrementar su utilidad, el interés de los estudiantes, etc.
La utilización de las nuevas tecnologías en la enseñanza está plenamente justificada si tenemos en cuenta que uno de los objetivos básicos de la educación ha de ser «la preparación de los adolescentes para ser ciudadanos de una sociedad plural, democrática y tecnológicamente avanzada» o, cabría matizar, que aspire a serlo.
Podemos concluir que el papel de la educación ante las transformaciones científico-tecnológicas ha de ser contribuir a hacer frente, de forma global y coherente, al triple desafío que supone el desarrollo de los pueblos (incluido, por supuesto, su desarrollo cultural), el fortalecimiento de los sistemas democráticos y los procesos de integración.
http://www.rieoei.org/oeivirt/rie18a03.htm
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A día de hoy es obvio(para una inmensa mayoría) que la integración de las TIC al sitema educativo es de vital importancia. Y ello porque como bien dices la educación encuentra en su fin último la preparación para el mundo que nos rodea,para la realidad de la que formamos parte. Negarnos a aceptar esto, o simplemente no colaborar con este proceso que, queramos o no, está ya en marcha, no es más que 'huir de los problemas'. Y como ya sabemos esto no los extingue, sino que simplemente los posterga, haciendo aún más complicada su resolución en el futuro.
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